Desertificación

La convención para el combate a la desertificación de la ONU la define como “degradación de la tierra en áridos, semiáridos y áreas húmedas secas resultado de varios factores, incluidas las variaciones en el clima y las actividades humanas”. Es un fenómeno global, que afecta tierras secas como resultado de la excesiva explotación de los servicios ecosistémicos y la disminución de las reservas de agua debido al cambio climático.

Tierras secas son un recurso valioso: el programa de investigación de la CGIAR en tierras secas reporta que éstas cubren mas del 40% del planeta siendo habitadas por mas de 1/3 de la población mundial. El proceso de desertificación destruye cada año 12 millones de hectáreas de tierras productivas, donde 20 millones de toneladas de granos podrían haber sido cosechados. A más de esto, la desertificación puede afectar también tierras no secas con tormetas de arena, inundaciones río abajo y cambio climático.

La desertificación es un problema particular en África, donde dos tercios de la tierra árida es desierto. Mientras la tierra es utilizada para agricultura y producción de comida, casi tres cuartos de la misma esta siendo degradada. Periodos frecuentes y severos de sequía han afectado el continente en años recientes, y particularmente al cuerno de África y la región del Sahel.

Dos tercios del continente africano es desierto or tierras secas y se estima que cerca de tres cuartos se los mismos se estan degradando. 485 millones de persona actualmente sufren los impactos de este proceso de desertificación, el cual hace tierras estériles previamente utilizadas para agricultura y producción de comida promoviendo procesos de desplazamiento y migración.

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